← Inicio · Todas las guías

Comprimir imágenes sin perder calidad: qué es posible y qué no

«Sin perder calidad» se usa mucho y casi siempre significa sin pérdida visible. Conviene entender la diferencia para elegir bien.

Compresión sin pérdida vs. con pérdida

Sin pérdida (PNG, WebP sin pérdida): reconstruye la imagen píxel a píxel exactamente igual. El ahorro es modesto y depende mucho de la imagen.

Con pérdida (JPG, WebP normal): descarta información que el ojo apenas nota. El ahorro es enorme (a menudo 80–90 %) y, bien ajustada, no se aprecia diferencia.

El punto óptimo

Para fotografías, una calidad del 75–85 % es el punto donde el archivo baja muchísimo y la imagen sigue viéndose perfecta en pantalla. Por debajo del 60 % empiezan a notarse manchas en cielos y degradados.

Lo que más ahorra sin tocar la calidad percibida

  1. Reducir la resolución a la que realmente se va a ver. Bajar de 4000 a 1600 px de ancho recorta el peso a la cuarta parte y en pantalla no se nota.
  2. Quitar metadatos (información de cámara, GPS): pocos KB, pero gratis.
  3. Elegir bien el formato: WebP sobre JPG, JPG sobre PNG para fotos.

Cómo hacerlo

En la herramienta de comprimir imágenes: elige el nivel «Ligera» o «Equilibrada», y añade un ancho máximo si la imagen es más grande de lo que necesitas. Verás el antes y el después de cada archivo.

Un aviso sobre recomprimir

Cada vez que guardas un JPG, pierde un poco más. Trabaja siempre desde el original y comprime una sola vez al final.

Sigue leyendo

Tu descarga ha comenzado. Puedes cerrar esta ventana.

ANUNCIO